En Querétaro hemos impulsado una visión que hace compatibles la competitividad y la sustentabilidad, afirmó el gobernador, Mauricio Kuri González, al encabezar la primera sesión ordinaria 2026 de la Comisión Estatal de Cambio Climático, donde se dieron a conocer los avances y mecanismos que han permitido que quienes generan actividad económica en la entidad también contribuyan a restaurar, conservar y fortalecer los activos naturales.

Desde el Palacio de Gobierno, el mandatario estatal señaló que el desarrollo que compromete al futuro deja de ser desarrollo. Y en Querétaro, subrayó, se tiene una convicción muy clara: seguir apostando por el crecimiento económico, por la generación de empleos, y por la llegada de nuevas inversiones, pero siempre con una alta responsabilidad con el medio ambiente y los recursos naturales, que deberán sostener el bienestar de las próximas generaciones.

En este marco, reconoció el trabajo de esta Comisión, donde convergen instituciones, municipios, sector productivo, academia y sociedad civil, para construir acuerdos que trascienden ciclos de gobierno y responden a uno de los mayores desafíos de este tiempo.

“Esa es quizá una de las apuestas más valiosas que estamos impulsando: entender que proteger nuestros bosques, nuestros suelos y nuestras zonas de captación de agua, no es un gasto, sino una inversión estratégica para el futuro de Querétaro”, subrayó.

Comentó que la compensación ambiental está permitiendo que la actividad económica contribuya, directamente, a la conservación del patrimonio natural. Es un modelo que vincula inversión, responsabilidad ambiental y desarrollo comunitario en beneficio de Querétaro. Hoy, explicó, la sustentabilidad ya no es una agenda paralela al desarrollo. Es una condición para el desarrollo. Es un requisito para atraer inversión, generar empleos de calidad, y mantener el liderazgo económico que el estado ha construido.

Kuri González expresó que en su administración se seguirán impulsando políticas públicas que, de manera responsable, permitan avanzar en la descarbonización de la economía, así como fortalecer la economía circular y proteger los recursos naturales.

“Agradezco el compromiso de quienes integran esta Comisión. Sigamos trabajando para demostrar que sí es posible crecer sin destruir, producir sin agotar, y prosperar sin hipotecar el futuro. Porque Querétaro no puede conformarse con crecer: tenemos que hacerlo de manera que nuestro desarrollo sea una oportunidad también para las siguientes generaciones”, concluyó.

En su momento, el titular de la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SEDESU) y coordinador general de la Comisión Estatal de Cambio Climático, Marco Antonio Del Prete Tercero, afirmó que el cambio climático dejó de ser un tema ambiental para convertirse en un tema económico, social y de competitividad.

Al respecto compartió que en los últimos 20 años, solamente en la zona metropolitana se han perdido más de nueve mil hectáreas de vegetación, lo que tiene como consecuencias menos infiltración, más calor, menos biodiversidad y mayor presión sobre los acuíferos. En este tenor, refirió que en Querétaro se trabaja para cambiar esa lógica.

“Dejar de ver al medio ambiente como un costo y empezar a verlo como un activo estratégico. Querétaro puede convertirse en el primer estado del mundo en contar con un Sistema Integral de Compensación Ambiental. Un sistema que reconozca económicamente el agua, el carbono y la biodiversidad. Porque aquello que tiene valor (…) se protege”, apuntó.

Marco Antonio Del Prete afirmó que el estado ya tiene resultados concretos, pues entre 2023 y 2026 se han gestionado más de dos millones de toneladas de CO₂, y compensado más de un millón de toneladas. Además, decenas de empresas ya participan en el Sello QRO-3 de bajo carbono; empresas globales que entendieron algo muy importante: la sustentabilidad ya no es opcional, es competitividad.

Comentó que aquellas empresas que representan un impacto para el medio ambiente deben compensar su huella con proyectos de sustentabilidad. Ya sea a través de la infiltración de agua, la reforestación y el cuidado de los recursos naturales.

Destacó que el tema más urgente es el agua, ya que existe una ventana aproximada de entre cinco y 10 años antes de que los acuíferos enfrenten daños irreversibles. Ante este panorama, se propone un modelo basado en reglas claras, certidumbre y una visión de largo plazo.

“¿Cómo funcionaría? Muy sencillo: el Estado pone la regla; los actores estratégicos generan proyectos y bonos azules; el desarrollador compra y financia la recuperación. Un tercero certifica y da trazabilidad. Y el acuífero se recupera. Es un mecanismo de mercado con un propósito ambiental”, puntualizó.

La directora del Centro de Ecología y Cambio Climático del Estado de Querétaro y secretaria técnica de la Comisión Estatal de Cambio Climático, fue la encargada de dirigir esta primera sesión, en la que se reafirmó el impulso de un modelo que vincula la compensación ambiental con la recuperación de ecosistemas, la captura de carbono y la protección del agua.

Por Christian