con motivo del Segundo Informe de la LXI Legislatura del Estado de Querétaro

Hoy hago uso de esta tribuna con una convicción que ha acompañado cada decisión durante estos dos años: Representar a Querétaro no es un privilegio. Es una responsabilidad. Una responsabilidad que se honra con trabajo, congruencia, diálogo y, sobre todo, con resultados.

Hace dos años asumí el compromiso de formar parte de esta Sexagésima Primera Legislatura, convencida de que una curul no es un espacio para el lucimiento personal. Es un espacio para escuchar, proponer, construir acuerdos y, cuando las circunstancias lo exigen, también para levantar la voz y decir que NO.

Por eso, hoy quiero hacer un alto en el camino. Porque el trabajo legislativo no puede medirse únicamente en cifras. Debe medirse por la calidad de las propuestas, por los acuerdos y, sobre todo, por el impacto de nuestras decisiones en la vida de las y los queretanos.

No se trata de legislar por legislar. Se trata de legislar para resolver. Durante estos dos años he trabajado bajo una misma convicción: que las y los queretanos estén en el centro de las decisiones públicas. Y esa convicción se ha traducido en acciones concretas.

En la defensa de las mujeres, participamos en reformas para avanzar en igualdad sustantiva, perspectiva de género y erradicación de la brecha salarial; impulsamos propuestas para atender nuevas formas de violencia, como el acecho, y participamos en la reforma al Código Penal sobre el uso de inteligencia artificial en delitos sexuales, aprobada por este Pleno.

También trabajamos en justicia cívica con perspectiva de género, en la atención del acoso escolar, porque ninguna niña, ningún niño y ningún adolescente, debe crecer pensando que la violencia es normal; y presentamos una propuesta sobre peritajes de genética molecular del ADN.

Poner a las personas en el centro, también significa acompañarlas cuando más lo necesitan. Por ello, junto con la diputada Verónica Galicia, impulsamos una iniciativa en materia de diabetes, aprobada por este Pleno; y participamos en una propuesta para brindar apoyo psicológico a las familias que enfrentan un duelo gestacional. Son temas distintos, pero tienen algo en común: hablamos de personas, de familias y de instituciones que tienen la responsabilidad de acompañar y responder.

Esa responsabilidad también significa construir las condiciones para que Querétaro funcione mejor.

Trabajamos en el fortalecimiento de nuestros municipios y en la distribución de las participaciones federales correspondientes al ejercicio fiscal 2026.

Pusimos sobre la mesa el reto del agua, con propuestas para fortalecer la captación de aguas pluviales y los servicios de agua potable, alcantarillado y saneamiento.

El agua no puede ser un asunto que atendamos solamente cuando llega una crisis. Exige visión de Estado y responsabilidad para las próximas generaciones.

También señalamos la problemática en la carretera federal 57, particularmente en el tramo Palmillas-Querétaro. Porque la movilidad es seguridad, economía familiar, productividad y calidad de vida.

Construir Querétaro también significa cuidar aquello que somos. Por eso trabajamos en materia educativa, en la protección de los derechos del personal educativo,  en turismo, cultura e identidad.

Impulsamos reformas en materia de turismo aprobadas por este Congreso y contribuimos al reconocimiento del arte textil de lana y del sarape de Colón, así como de la Peregrinación de los Farolitos de San Juan del Río, como patrimonio cultural inmaterial. También trabajamos para proteger el comercio que da identidad a Querétaro, mediante la regulación de prestadores de servicios turísticos en el estado. Porque un estado no se construye solamente con infraestructura, también se construye con memoria, identidad y orgullo por aquello que somos.

Compañeras y compañeros:

Todos estos temas son distintos, pero responden a una misma idea: Las instituciones deben de estar a la altura de las necesidades reales de la sociedad queretana. Esa ha sido mi forma de entender la representación. No presentar iniciativas para llenar una estadística, sino propuestas que puedan convertirse en derechos, protección, oportunidades y mejores condiciones de vida.

Y hay algo que quiero destacar especialmente: Mi trabajo legislativo ha buscado construir puentes. He presentado propuestas desde mi responsabilidad como diputada del Partido Revolucionario Institucional, pero también he dialogado y construido acuerdos con las distintas fuerzas políticas. Porque cuando una propuesta es buena para Querétaro, su origen partidista debe pasar a segundo plano. Las buenas causas, los derechos, la seguridad, la salud y el futuro de Querétaro, no tienen partido.

Pero construir acuerdos no significa renunciar a tus convicciones. Ser oposición responsable no significa oponerse a todo. Tampoco significa acompañar todo. Significa escuchar, estudiar, proponer y asumir la responsabilidad de cada voto. Una oposición responsable sabe cuándo acompañar, cuándo construir y cuándo decir no. Lo hice frente a la reforma electoral, porque consideré que no era una decisión conveniente para Querétaro. Porque la congruencia no solamente se demuestra cuando levantamos la mano a favor. También se demuestra cuando tenemos el valor de decir no.

A dos años de haber asumido esta responsabilidad, puedo decirlo con claridad: No he venido solamente a ocupar una curul. He venido a representar, a escuchar, a proponer, a dialogar, a construir acuerdos, a defender causas y a levantar la voz cuando ha sido necesario.

Este trabajo representa un balance, pero no un punto de llegada. Querétaro tiene nuevos desafíos por construir.

Tenemos que seguir fortaleciendo la justicia, proteger a las mujeres, atender con visión de largo plazo el reto del agua, fortalecer a nuestros municipios, garantizar los derechos de niñas, niños y adolescentes y seguir impulsando mejores oportunidades para nuestras comunidades.

Porque la política solamente tiene sentido cuando sirve a la gente. Y legislar solamente tiene sentido cuando nuestras leyes pueden convertirse en derechos, en oportunidades, en protección y justicia. Por eso, desde esta tribuna, refrendo mi compromiso con Querétaro.

Seguiré construyendo y acompañando los acuerdos cuando sean buenos para nuestro estado y para su gente. Y seguiré levantando la voz y votando en contra cuando una decisión no sea conveniente para Querétaro, porque una buena legisladora no es la que más habla; es la que escucha, propone, dialoga, construye y cumple.

Estos dos años han sido de causas, de acuerdos, de decisiones, de resultados y de mucho aprendizaje. Pero, sobre todo, han sido dos años de honrar la confianza que la ciudadanía ha depositado en las siglas que represento y seguiré haciéndolo con responsabilidad, congruencia, firmeza y diálogo. Porque existe una prioridad que no cambia: Primero Querétaro. Primero su gente.

Por Christian