
● Con una rodada llena de color y una noche de teatro al aire libre, el Gobierno de Gaspar Trueba Moncada refrenda su apuesta por la cultura como motor de comunidad.
Terminó Mátû, pero se quedó el espíritu en Colón, que vivió el cierre del Festival MÁTÛ 2026, un festival que nació para honrar a nuestros muertos y terminó convirtiéndose en una fiesta viva de identidad, y que es hoy una de las apuestas más claras del Gobierno que preside Gaspar Trueba Moncada por la promoción cultural y educativa.
El cierre no pudo ser más simbólico: la rodada «Sustos sobre Ruedas», organizada por el colectivo Jabalís Colón, un grupo que ha entendido que el ciclismo no es solo deporte, es conciencia cultural y ecológica.
Decenas de ciclistas tomaron las calles del Pueblo de Colón. No eran solo bicicletas, eran altares rodantes; luces, maquillaje de catrina, disfraces coloridos, niños con máscaras de nahual, jóvenes con capas. A su paso contagiaron a los visitantes, a los comerciantes, a las familias que salieron a las banquetas. Fueron los últimos suspiros del Día de Muertos, pero gritos con alegría, no con luto.
«Esa es la visión que nos ha pedido el Alcalde Gaspar Trueba», comentó el Cronista Municipal, Cristóbal Vega Prado, al paso de la rodada. «Que la cultura salga de los auditorios y tome la calle».
Al finalizar el recorrido, la rodada desembocó en el corazón cultural del pueblo: el Teatro al Aire Libre del Río Colón.
Ahí, bajo la noche y con el río como escenografía natural, la Compañía de Teatro «Quereteatro» presentó un montaje de cuatro leyendas queretanas. No fue una función cualquiera. Fue una cátedra de historia oral. Con una narración impecable, los actores no solo asustaron, también arrancaron carcajadas y, sobre todo, recordaron de dónde venimos.

Niños abrazados a sus padres, abuelitos señalando «esa me la contaba mi abuela», jóvenes grabando con el celular para no olvidar. Esa es la foto que deja Mátû.
Con este cierre, el Gobierno Municipal de Colón, que encabeza Gaspar Trueba Moncada, deja claro su proyecto: la cultura no es gasto, es inversión también. Es educación, es prevención, es identidad y es turismo.
En Colón se apuesta por conocer, conservar y divulgar la historia propia. Se apuesta por colectivos y asociaciones, que fomentan la movilidad sustentable, y que mantienen viva la memoria.
Se terminó Mátû 2026. Pero en Colón no terminan las ganas de seguir pedaleando nuestra historia.

