
La Administración Municipal tuvo a bien realizar un merecido homenaje; honor a quien honor merece, a un hombre que dedicó gran parte de su vida al servicio público dentro de la corporación de Seguridad Pública.
Biografía:
Nació el 22 de febrero de 1943, hijo de padres peñamillerenses: J. Refugio Olvera Serrano y Ma. Guadalupe Chávez Godoy. Contrajo matrimonio con la Profra. Nestora Martínez Martínez, con quien formó una familia de cinco hijos, a quienes forjó con grandes valores.
Originario del Barrio de Sebastianes, Peñamiller, Qro., uno de nueve hermanos. En su formación académica culminó la educación primaria, máximo nivel de estudios que existía en la municipalidad en aquel entonces, y continuó su preparación mediante cursos impartidos por instituciones de seguridad ciudadana estatales y federales.
Inició su vocación de servicio público el 6 de febrero de 1974, siendo uno de los dos únicos policías municipales encargados de velar por la seguridad de esta demarcación. Cabe resaltar que ejerció durante un periodo de más de 40 años, desempeñándose con título de Comandante Municipal.
Nos dejó este mensaje:
«El uniforme pesa menos cuando lo portas con honor, y la autoridad solo vale cuando se ejerce con respeto. Este no es un adiós; hoy me tocó partir y les dejo un emblema basado en la justicia, igualdad, respeto, honestidad y gratitud, para que den lo mejor de ustedes en esta honrada profesión de seguridad al servicio del pueblo peñamillerense.
Las acciones no se miden por palabras, sino por el actuar con humanismo y lealtad a sus principios. Nunca acepté beneficios fuera de la ley, ni favorecí a nadie por amistad o parentesco. Entré joven con la idea de servir y me voy con la satisfacción de haberlo hecho con el corazón.»

