
Hoy tuve el honor de participar en la Santa Misa de Buen Viaje junto a los peregrinos que emprenden su caminar hacia la Basílica de Guadalupe. Más que un recorrido, esta peregrinación representa un acto de amor, esperanza, sacrificio y gratitud hacia nuestra Madre, la Virgen de Guadalupe.

Como uno más de los peregrinos, inicio este camino con la confianza de que cada paso estará guiado por la fe y acompañado por las oraciones de nuestras familias y de todo Amealco.
Que la Morenita del Tepeyac nos conceda un viaje seguro, fortalezca nuestro espíritu y nos permita regresar con bien a casa.
¡Buen camino para todos los peregrinos!

