El primer descanso en el camino hacia la Basílica de Guadalupe se convirtió en un momento de unión y cercanía, cuando el presidente municipal Óscar Pérez Martínez comparte los alimentos con los peregrinos que emprendieron esta caminata de fe rumbo al Tepeyac.

Más que un acto protocolario, fue un gesto de humildad y acompañamiento. Entre conversaciones, sonrisas y palabras de aliento, el alcalde convivió con quienes, paso a paso, llevan en el corazón la esperanza, la gratitud y la devoción a la Virgen de Guadalupe.

Óscar Pérez Martínez reconoció el esfuerzo y la fortaleza de cada peregrino, deseándoles un camino seguro y lleno de bendiciones para que lleguen con bien a los pies de la Morenita del Tepeyac, reafirmando que las tradiciones de fe son un patrimonio que une y fortalece a las familias amealcenses.

Que cada paso esté acompañado por la protección de la Virgen de Guadalupe y que este peregrinar sea motivo de esperanza para todos.

Por Christian